Dieta Macrobiótica: Definición, alimentos y fundamentos de la dieta

¿Recuerdas hace unos años cuando la dieta macrobiótica estaba de moda? Bueno, en realidad ha existido desde el siglo XIX (aproximadamente en el año 1930) cuando Osawa la trajo a occidente.

Pero el hecho de que Gwyneth Paltrow y Madonna la siguieran la puso muy de moda.

A continuación analizamos los pros, los contras, y lo que realmente puedes comer en una dieta macrobiótica.

¿Qué es la Dieta Macrobiótica?

Basada en una filosofía fundada por George Ohsawa, la dieta macrobiótica está destinada a crear equilibrio y vitalidad aplicando los principios asiáticos del yin y el yang a toda tu vida, incluyendo el ejercicio, la salud mental y la comida.

En una entrevista con el New York Times, la esposa de Ohsawa describió el origen del nombre como «una gran visión de la vida»; macro significa grande y bio significa vida.

Ohsawa comenzó su viaje de salud, que lo llevó a desarrollar la dieta, debido a sus propias enfermedades personales y familiares. Con el tiempo, Michio Kushi, el fundador del Instituto Kushi, estudió con Ohsawa en Japón, amplió la filosofía de Ohsawa y la trajo de vuelta a los Estados Unidos.

Kushi concibió la dieta macrobiótica como un método para ayudar a las personas a hacer frente a las tensiones de la vida moderna, y se integró en la programación del Instituto Kushi, que cerró a principios de 2017.

Nota: Nunca debes iniciar una dieta sin contar con la supervisión de un dietista-nutricionista.

¿Qué puedes comer?

La dieta macrobiótica es una dieta basada principalmente en el consumo de granos enteros, vegetales y frijoles cultivados local y orgánicamente.

El desglose ideal es 60% de granos enteros, 30% de vegetales, y 10% de frijoles, tofu o vegetales marinos (algas).

Los mariscos frescos, la fruta y las nueces pueden ser consumidos de una a tres veces por semana. Las hierbas deben usarse para añadir sabor, mientras que el sirope de arroz es el único edulcorante recomendado y debe usarse con moderación.

El desglose ideal: 60% de granos enteros, 30% de vegetales,
10% de frijoles, tofu o vegetales marinos.

Las sopas son importantes en la dieta macrobiótica porque sus nutrientes se retienen en el proceso de cocción y son fácilmente digeribles, especialmente cuando se sirven a casi la misma temperatura que el cuerpo humano (entre 36ºC – 38ºC).

Los alimentos a evitar incluyen cualquier cosa picante, lácteos, huevos, carne, azúcar, alimentos procesados y solanaceas. Se desaconseja el alcohol, los refrescos, el café, los zumos de fruta o incluso el exceso de agua.

¿Cómo debe comer?

Además de la dieta, hay muchos rituales que rodean la alimentación en el estilo de vida macrobiótico para promover la alimentación consciente y el equilibrio. Aquí es donde el yin y el yang entran en juego.

El yin representa las fuerzas naturales pasivas e incluye los vegetales, mientras que el yang representa las fuerzas activas e incluye los granos. El yin y el yang siempre deben ser servidos juntos.

Antes de comer, uno debe expresar su gratitud por la comida. La comida debe ser masticada al menos 50 veces antes de tragarla para ayudar a la digestión y para practicar una alimentación consciente. Se desaconseja comer en exceso, ya que sólo se debe comer si se tiene hambre y parar cuando se esté satisfecho.

Mientras se prepara la comida, se desaconseja el uso de microondas.

 

¿Cuáles son los beneficios?

Menor riesgo de enfermedad

La dieta macrobiótica, junto con otras dietas basadas en plantas, ha demostrado sistemáticamente que ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer y diabetes. Además, el poder antiinflamatorio de los alimentos vegetales puede ayudar a disminuir el riesgo de enfermedades crónicas.

También se ha demostrado que la dieta reduce los niveles de estrógeno circulante en las mujeres, lo que puede ayudar a disminuir el riesgo de cáncer de mama y otros tipos de cáncer.

Nota: Aunque algunos promotores de la dieta macrobiótica afirman que puede prevenir o incluso curar el cáncer, no se ha encontrado ninguna evidencia específica que apoye esta afirmación.

Pérdida de peso

Seguir una dieta macrobiótica también puede ser beneficioso para la pérdida de peso, especialmente si los alimentos procesados y las carnes con alto contenido de grasa se reemplazan por vegetales.

Alimentación consciente

La dieta fue diseñada originalmente para ayudar a traer armonía y equilibrio a la vida cotidiana. Debido al énfasis puesto en comer con atención (masticar un cierto número de veces, elaborar un plato bien equilibrado y detenerse cuando se está lleno), puede ayudar a promover una relación positiva con la comida.

¿Cuáles son las desventajas?

Insuficiente ingesta de vitaminas

Existe cierta preocupación sobre si la dieta macrobiótica proporciona o no una ingesta adecuada de vitamina B12, hierro, ácidos grasos omega-3, zinc y vitamina D.

Difícil de mantener

La dieta macrobiótica puede ser difícil de seguir, ya que los alimentos deben ser preparados desde cero y comprados localmente siempre que sea posible.

Recomendación

Antes de decidir si la dieta macrobiótica es adecuada para ti te aconsejo que consultes con algún especialista de esta dieta:

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